dissabte, 29 de desembre del 2012

Sácale partido al 31 de diciembre

Es muy bueno sacarle partido a lo que hacemos. ¿Qué provecho nos ofrecen las Navidades? Son fantásticas porque siempre recibes una felicitación de aquel primo lejano o amigo que no veías en mucho tiempo y como mínimo sabes que te tiene presente. El 31 de diciembre por la noche nos supone una frontera temporal muy marcada en nuestro cerebro. Aprovechemos que ahora nos toca traspasarla con una simple idea. Nos vamos a marcar un solo objetivo para conseguir en un año. Ya sé que todos queremos mejorar muchísimos aspectos, pero hemos de elegir solo uno porque de lo contrario existen muchas probabilidades de no conseguir ninguno. Pensemos cuál es el nuestro. Seguro que nuestro subconsciente nos manda aquél más importante. ¡Una vez lo tengamos claro manos a la obra con él!

Lo que no podemos tener es un objetivo totalmente genérico como: "quiero estudiar inglés, alemán o ruso", "quiero aprender a tocar la guitarra", "quiero bajar unos quilos", "quiero fortalecer mi musculatura", "quiero ser más ordenado", "quiero gestionar mejor mi tiempo",..., sino que este gran objetivo lo hemos de desmenuzar en pequeños retos y planificarlos en el tiempo.

Con referencia a los ejemplos anteriores podríamos apuntarnos a una academia para aprender idiomas o tocar la guitarra, donde ya nos lo dan todo planificado, o si decidimos ser autodidactas tendremos que elegir el método, como seguir un curso online o bien ver dibujos animados o series en el idioma elegido, pero siempre poniéndonos un horario realista, por ejemplo "lo haré una hora después de cenar los lunes, miércoles y viernes".

Si lo que queremos es bajar unos quilos o fortalecer la musculatura podemos optar por apuntarnos a un gimnasio o bien realizar ejercicio al aire libre, que de esta última forma es totalmente gratuito. En cualquier de los dos casos nos hemos de poner también un horario sensato. Una buena idea que tuvo una compañera mía en un curso de coaching fue hacer ejercicio todas las tardes que no quedaba con las amigas. El problema que tenía era que la mayoría de las veces le decían de tomar algo en su día planificado para ir al gimnasio. Al final no iba a hacer ejercicio para poder verse con ellas. Cuando decidió hacer ejercicio los días en los que no quedaba con nadie le fue estupendamente. Esto mismo se puede aplicar también en los cursos autodidactas.

En el caso de que lo nuestro no sea el ejercicio físico pero sí bajar de peso, podemos elegir para empezar alguna de las siguientes ideas: no hacer nunca fritos en casa, sino solo comerlos fuera; no tomar dulces después de la hora de comer del mediodía, por lo tanto solo por la mañana; cocinar únicamente las cantidades convenidas, si hacemos más ponerlo en tupperwares y meterlos enseguida en el congelador antes de empezar a comer.

Suponiendo que decidimos ser más ordenados nos puede ir muy bien cada vez que salgamos de una habitación ordenar una sola cosa de allí. ¡Obligatorio hacerlo, sino no se sale! Y tacita a tacita sin esfuerzo notaremos un gran cambio en el 2013.

Si por el contrario, lo que decidimos es gestionar mejor nuestro tiempo, tendremos que empezar por una tarea concreta y cumplirla. Lo que funciona muy bien es escribir en un papel al levantarnos tres tareas diarias que queremos realizar ese día. Conforme las vamos acabando las tachamos. Si vemos que tres son demasiadas escribiremos todos los días solo dos; hemos de encontrar nuestro ritmo, cada persona es un mundo. Y solo cuando las hayamos terminado todas ya podremos procrastinar, esa palabra que tanto me gusta que significa perder nuestro tiempo divagando. Con este método, poco a poco, ya veremos como vamos alcanzando muchísimo más de lo que hicimos en el 2012.

¡Así que manos a la obra, pensad en vuestro objetivo y poneros mini-retos alcanzables! ¡Suerte con vuestro propósito del 2013!

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada